Las ruinas del castillo de Canossa y el museo 40 min
Del castillo de Matilde quedan las ruinas, sobre un peñasco de roca blanca. Aquí, en enero de 1077, el emperador Enrique IV, excomulgado, esperó durante tres días ante la puerta, descalzo en la nieve, a que el papa Gregorio VII lo perdonara; Matilde hizo de mediadora. Desde entonces 'ir a Canossa' significa humillarse a pedir perdón. El pequeño museo cuenta la historia del castillo con los hallazgos de las excavaciones.
Entrada de pago. Comprueba los días de apertura.




















