En detalle
Qué es
El Presepio di Botroidi della Val di Zena es un belén artístico fuera de lo común, instalado en el período navideño en el Museo dei Botroidi di Luigi Fantini, en el pueblo de Tazzola, fracción del municipio de Pianoro, en los Apeninos boloñeses, a menos de treinta kilómetros de Bolonia. Las figuras de la Natividad no son las tradicionales estatuillas, sino piedras de arenisca de forma natural, recogidas en el lecho del torrente Zena: piedras que por un juego de la naturaleza recuerdan siluetas humanas y animales, aquí transformadas por la fantasía en María, José, el Niño, los pastores y los animales del portal.
Qué lo hace especial
Lo que hace único a este belén es el material con el que está compuesto: no madera, yeso o terracota modelados por un artista, sino botroides, concreciones de arenisca formadas hace millones de años en el fondo del mar que en otro tiempo cubría este rincón de los Apeninos. Son las mismas piedras recogidas a partir de los años sesenta por el espeleólogo e investigador Luigi Fantini, que en su forma antropomorfa y zoomorfa vio por primera vez rostros y figuras. El belén se encuentra además en un museo particular, sin vitrinas, pensado para ser tocado con las manos, instalado en un antiguo establo de un pueblo medieval. Cada año las piedras son decoradas con yeso, color lavable, por niños de las escuelas y del catecismo del pueblo, que así renuevan las figuras de la Natividad. Con los años la iniciativa también se ha multiplicado: copias del belén, realizadas por los más pequeños con arena, arcilla y arenisca inspirándose en los botroides originales, han sido expuestas simultáneamente en varias sedes entre Pianoro, Rastignano y el centro de Bolonia.
Los orígenes y la historia
Luigi Fantini (1895-1978), pionero de la espeleología boloñesa, recogía desde hacía décadas, durante sus investigaciones en Val di Zena, las extrañas piedras antropomorfas del torrente Zena, sin poder resistir la tentación de llevarlas a casa. Su colección, olvidada durante años, fue encontrada en 2006 en el Castello di Zena, conservada dentro de viejos envases de detergente. De ese hallazgo nació, en 2008, el Museo dei Botroidi, instalado en un antiguo establo de Tazzola por iniciativa de Lamberto Monti y Giuseppe Rivalta, de la asociación Parco Museale della Val di Zena. Fueron ellos quienes lanzaron la idea de componer con los botroides un belén, para contar de modo lúdico y accesible a todos la importancia de los hallazgos de Fantini. Las fuentes consultadas no indican una fecha precisa de la primera edición del belén. En 2020 la exposición recibió la visita y el aprecio del cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia. En los años sucesivos el belén ha asumido también una forma difusa, con versiones realizadas por las escuelas de la zona expuestas en varios lugares durante las fiestas.
Qué se ve
En el interior del museo, entre los hallazgos que cuentan ochenta millones de años de historia geológica de Val di Zena, los botroides componen la escena de la Natividad: la Virgen, san José, el Niño, los pastores y los animales, todos reconocibles en las siluetas naturales de las piedras, resaltadas por los colores de yeso aplicados por los niños. Alrededor, el recorrido del museo, pensado para ser explorado también con el tacto, muestra la colección completa de Fantini, entre las mayores colecciones de botroides del mundo, junto con fósiles, arenas y otros hallazgos naturalísticos del valle.
Cuándo y cómo visitarlo
El belén se instala cada año en el período navideño, normalmente entre finales de diciembre y la Epifanía. En la última edición conocida, abierta del 22 de diciembre de 2022 al 8 de enero de 2023, la iniciativa se amplió en forma difusa, con ocho belenes y un árbol de Navidad geológico realizados por los niños y expuestos en nueve sedes diferentes entre Pianoro, Rastignano, el centro de Bolonia y Gualtieri, en la provincia de Reggio Emilia; para esa edición las fuentes no indican horarios específicos de las distintas sedes. El Museo dei Botroidi de Tazzola, corazón de la iniciativa, es visitable todo el año con reserva, mientras que de mayo a octubre abre libremente los fines de semana; la entrada es libre, con donativo. Para información y para organizar una visita, también en el período del belén, se puede contactar con Lamberto Monti.